CARTA A MI YO DEL PASADO

– No hagas tantos planes y no te preocupes si las cosas no salen tal y como aparecían en tu cabeza.
– Juega mucho. Sigue haciéndolo aunque te digan que “eso es cosa de niños” y que lo tuyo deberían ser las muñecas.
– El rosa no es un color feo. No huyas de él.
– Vuelve a ayudar a esa niña, porque los puntos no dolieron tanto y porque el helado de después lo compensó todo.
– Deja el paraguas en casa, salta en todos los charcos y mójate. Lo echarás de menos cuando te hagas mayor.
– Disfruta de ser una niña. No quieras usar ropa de adulto, es aburridísima. Dile a mamá que las faldas no son cómodas para correr y saltar.
– No haberte separado de la cámara de fotos ni un segundo dio sus frutos. Bien por ti.
– Pregunta. Pregunta todo lo que puedas.
– Ve -más- al cine. Mira todas esas películas que ahora te parecen lentas. Esas referencias te ayudarán a crear un universo que estará siempre contigo para cuando necesites usarlo.
– Olvídate de las notas, no sirven para nada. Aprende. Deja de memorizar cosas y haz que perduren.
– Sé menos arisca.
– Si de verdad quieres estudiar psicología, escoge un bachillerato de ciencias. Las humanidades están muy bien pero no vas a dar pie con bola cuando llegues a la carrera. Aunque debo decirte que aquello no era lo nuestro…
– Preocúpate menos. Si no encajas, si no quieres lo mismo que las niñas de tu clase. No pasa nada.
– No te pelees tanto con Ana, va a ser tu ser humano favorito. En cuanto dejes de hacerle de madre os acercaréis. Dale espacio.
– Exprésate. Si algo no te gusta, si no estás de acuerdo, si te sientes mal. También lo bueno, a la gente le gusta escuchar cosas bonitas.
– Pide ayuda si la necesitas.
– Papá está orgulloso de ti, aunque no te lo diga nunca. Respira.
– Viaja. A cualquier parte.
– Plántale cara a esa niña que te asusta en el patio. Es una abusona porque, en realidad, es ella quien está asustada.
– Vívelo todo con intensidad.
– Y no te preocupes si te rompen el corazón. Se cura.
– Vas a hacer un montón de cosas sola y te va a encantar. Empieza a hacerlo en cuanto puedas, no esperes demasiado.
– Abraza, abraza y abraza.
– Haz caso a la Eli. Te está enseñando a vivir y a disfrutar sin remordimientos. Aunque todavía no lo entiendas.
– No te disperses en las clases de historia y de geografía, te vendrán bien.
– No le tengas miedo a los perros. Acércate a ellos, en unos años vas a amarlos. Y no entenderás cómo pudiste vivir tanto tiempo sin uno.
– Los brackets son necesarios. No son TAN dramáticos y lo agradecerás.
– Sigue escuchando música. Investiga. Dale una oportunidad a la música clásica, te encantará dentro de unos años y me ahorrarás un montón de trabajo.
– No importa que leas bajo las sábanas con poca luz, te van a poner gafas de todos modos.
– Preocúpate más de tu alimentación.
– Te van a llamar repelente por estar cerca de tus maestros, pero no desistas. Aprenderás muchísimo de ellos. También en la universidad.
– Agradece todos los días a la yaya lo muchísimo que te cuida. Sus ojos van a ser tu referente para muchísimo más de lo que imaginas.
– No tengas prisa.

  1. Ariadna Collazos

    Falta:
    – No hagas ni caso a lo que te dicen desde la multinacional y sigue tu instinto. Mucho nombre, pero no tienen ni idea… 😉

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    1. misshedwig

      ay amiga, esa guerra se merece un post entero.

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