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coherencia -parte I-

Tengo un millón de posts pendientes. Tantos, que no sé por dónde empezar. Así que lo único que se me ocurre es empezar por el principio. Hace algunos -no muchos- años trabajaba en publicidad, vivía en el centro de la ciudad y tenía prisa todo el tiempo. Durante algunos meses tuve un Starbucks justo debajo de la agencia y allí, prácticamente todas las mañanas, recogía mi dosis de azúcar con cafeína. El barista me llamaba por mi nombre…

Sorry not sorry

Pasa una cosa y es que los días previos a tener la regla el cuerpo se prepara. Y eso incluye un sinfín de alteraciones físicas y psíquicas. Pero en mi caso, además, el primer día de regla muero de dolor. Unas punzadas a veces más intensas a veces menos. Bajadas de hierro, debilidad, dolor abdominal, lumbar. Y eso cambia mi estado de ánimo, mi humor y hasta mi capacidad de concentración. Durante la adolescencia tomé pastillas para ayudar…

Volver

Siempre que vuelvo de Nepal la familia y los amigos me preguntan que qué tal la experiencia. Quieren que les cuente y yo mastico un “bien, se me hizo muy corto” y siento que, sin mentirles, no aparece la realidad por ningún lado. Este año fui con los deberes hechos. Y fue diferente, claro. El año pasado tardé un par de semanas en intuir de qué iba aquello. El ritmo, los “sí, sí” que son puros “no”, el…

No glitter today

Siempre vengo aquí a hablar de lo que me gusta. De todo lo que me hace feliz. Porque, a fin de cuentas, Instagram es una ventana al mundo de Willy Wonka, a la mente de Wes Anderson, a la purpurina. Y me gusta que así sea. Pero también soy una firme defensora de la sinceridad y hoy no puedo pensar en purpurina. Estoy enfadada y estoy triste. Me entristece mucho que la gente que no quiere irse se…

CARTA A MI YO DEL PASADO

– No hagas tantos planes y no te preocupes si las cosas no salen tal y como aparecían en tu cabeza. – Juega mucho. Sigue haciéndolo aunque te digan que “eso es cosa de niños” y que lo tuyo deberían ser las muñecas. – El rosa no es un color feo. No huyas de él. – Vuelve a ayudar a esa niña, porque los puntos no dolieron tanto y porque el helado de después lo compensó todo. –…

Cosas que también sucedieron en 2016

Si me seguís en Instagram sabréis que estuve haciendo un pequeño resumen de lo que fue 2016, decidí -en un alarde de originalidad nunca vista- llamarle #cosasdelasquemeenamoréen2016. Y digo yo que iba siendo hora de terminarlo, que a este ritmo empalmo con el verano. Y no tenía pensado hacerlo así, pero algunos de vuestros comentarios me hicieron recapacitar. Este año, como todos los anteriores y como todos los que vendrán, estuvo lleno de momentos buenos, de gente llena…

Cosas que me han hecho feliz

Me hacen feliz muchísimas cosas. Este verano ha estado lleno de momentos felices. Y quiero escribirlos, recién llegada a Nepal, para que no se me olviden. – madrugar un domingo para subir a la montaña con mi padre. compartir las últimas gotas de agua. verle feliz. – la rutina de los paseos nocturnos -siempre en solitario- por la orilla del Támesis. – los viñedos -en Reims, claro-. comer uvas directamente de la parra. el jugo corriendo por mi…

Límites

“Los límites de tu lenguaje son los límites de tu mundo”, dice Ludwig Wittgenstein. Bueno, en realidad lo dice el post-it que tiene un amigo pegado en su mesa y cada vez que lo leo me entran ganas de salir corriendo a comprar un diccionario. No somos conscientes -al menos no tanto como deberíamos- de la importancia de las palabras que utilizamos. Una de mis cruzadas particulares es intentar abolir el uso de culpa. Una palabra rellena de teología….

Miércoles

El miércoles hice SUP. Que así de primeras no parece un notición. Pero hay más: el miércoles -un miércoles cualquiera- mientras hacía SUP vi unas cuantas medusas. Y aprendí a diferenciar las vivas de las muertas. Cosa que no sabía. Y ese descubrimiento me llevó a otro pelín más profundo: la fuerza que tiene el miedo. No tengo muchos superpoderes, pero uno de los que sin duda tengo es el del equilibrio. No suelo caerme de la tabla,…

Jo mai mai

Havia arribat a Madrid no feia massa temps. Recordo que aquella setmana tenia molta -molta- feina i que començava a enyorar-me. Em vaig posar els auriculars buscant una mica de pau. Una veu que no reconeixia va començar a parlar-me de sopars d’amics i d’amor. Parlava de gent que jo no coneixia, i tot i així els sentia aprop. Jo mai mai. I van començar a venir-me al cap les nits a la platja jugant, sense saber ben bé…