cromosomas de más

– Ella tomará el tataki de atún y yo el carpaccio.
– EXCUSE ME? No mira, salao, yo tomaré lo que me venga en gana.

Supongo que esa sería mi reacción si alguien decidiera por mí lo que voy a cenar.
Y digo «supongo» porque jamás me he visto en esa situación.
O bueno, sí. Pero sin comida de por medio.

Estaba leyendo un post de Rodri en el blog que Glamour tuvo a bien de crearle (a él y a Nacho López) y al acabar ha aparecido el primer comentario:

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Vaya por dios, Honäi. Yo que no quería meterme en este jardín.
Pero mira, gracias. Porque en ese momento he recordado que en mi casa hay más Monocles que (escriba aquí el nombre de la publicación femenina que suela comprar). Y que si chequeo mi Feedly encontraré Guardianes y que el curso pasado el brief que les pasé a mis alumnos salía de ese NadaImporta que Honäi menciona (de aquí concretamente).

Y también he recordado algún que otro artículo en esas revistas-de-chicas-escritas-por-chicas de las que habla Honäi en los que me explicaban cómo adelgazar, o maquillarme, o cómo ser una buena madre/esposa/trabajadora. O cómo, cambiando un par de complementos, puedo pasar del look working girl al de afterwork para ir a tomar unos cócteles con las chicas.

Pero cuidado, poque cuando empiezas a recordar es complicado parar. Y también me han venido así a la mente blogs de chicas-escritos-por-chicas en los que madres, sin adjetivo, explican todo aquello que no se dice en los blog que maquetan sus frases cuquis en vertical. Y de mujeres que se acuestan cómo, dónde y con quien les apetece. Y he hablado con ellas. Y ha sido bastante curioso escuchar qué tipo de feedback reciben. Pero, para que os hagáis una idea, si esto fuera un programa infantil deberíamos poner demasiados pitidos al reproducirlo.

Y al final me he dado cuenta de que estaba equivocada. Que Monocle está muy bien, pero que tengo a Elle y a Glamour en mi Feedly. Y, demonios, los culpables son los Guardianes y Taramonas. Por su culpa he vuelto a leer publicaciones que tenía estigmatizadas. Se han colado aprovechando algún vacío legal y se han puesto a dar SU visión sobre cosas. Sobre sexo, sobre relaciones, sobre apegos, sobre alimentación y hasta sobre música. Y pensamos tan parecido que ahora tengo miedo de que Honäi crea que soy menos chica.

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